41 - Cábala mundial
Las cábalas no se dicen, me enseñó Joaquín. Y tiene razón, porque pierden eficacia, se desgastan. Si las decís, no sos un buen cabulero, las echás a perder. En todo caso, un cabulero de ley no las dice, las confiesa y lo hace recién cuando esas cábalas dejan de serlo, cuando caducan. Porque toda cábala tiene vencimiento, eso es lo lindo. Si fueran eternas, nada tendría gracia. No nos olvidemos que en el fondo —y un poco más acá también— todo es un juego.…
Pablo Pedroso
Buenos Aires, 17 de julio del 2014.
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