21. No puedo más
—No
puedo más, Adolfo… Así no podemos seguir…
—Esperá
al entretiempo, mujer…
Ana
no esperó. Ana se fue. Revoleó el repasador que cayó, mitad en la mesada y
mitad dentro de una cacerola, y se encerró en la pieza.
…
Pablo Pedroso
Buenos Aires, 16 de octubre de 2009